Moriré de sueños
Nací para quererte y queriéndote tanto sigo viviendo para amarte, y amándote sueño con que seas mía… y soñando moriré de sueños.
Nací para quererte y queriéndote tanto sigo viviendo para amarte, y amándote sueño con que seas mía… y soñando moriré de sueños.
Sentir tus labios en medio de la soledad, de tu soledad tan dichosa, de tu mirada enamorada, de tus caricias llenas de ternura, de tu mundo inmóvil por amor, de tu ternura generosa, de tu dulce despertar… ámame.
Le pondré nombre a cada uno de tus besos, a cada caricia, a cada palabra, a cada mirada, así no podré olvidarte, aunque te vayas y no recuerde tu amor.
No puedo dejar de amarte, porque sólo tú eres tú, no podría dejar de amarte aunque no te hubiera conocido, porque fuiste mi sueño y ahora eres mi felicidad.
Alma de sueño, sueño de almas, navegas por mi mente deslizándote suave como una sirena, sueño de mujer, mujer de sueños, ámame y entrégate a mí y yo te daré mi ser.
Un pintor podra pintar una rosa o un clavel pero nunca podrá pintar el amor de una mujer.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Todo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal.
Aunque me veas con otro, no dudes de mi querer, que las nalgas se dan mil veces, pero el corazón una sola vez.
Éste es el camino del amor, déjate llevar. Abre tu mente y acércate. Yo soy tu fantasía. Déjame amarte… ¡y enloquece!.